La historia del Barrio de San Antonio se remonta a mediados del siglo XVIII, pues en los documentos de 1744 se hace mención de una pequeña capilla en el “Derramadero Arroyo Hondo” en la cual se cantaba la misa al Sr San Antonio. Los vecinos del lugar iniciaban los festejos a San Antonio de Padua el 13 de junio, llevando a cabo vendimias y objetos religiosos, en el naciente barrio de San Antonio de las Higueras. 🛕
Para 1792 se encuentra el testamento de Don Nicolás de Zepeda en donde dona una porción de tierra en Arroyo Hondo, para beneplácito del templo de San Antonio de las Higueras y las imágenes de Nuestra Señora del Pilar y de San José. Este predio tenía una dimensión aproximada de 958 metros cuadrados. A principios del siglo XIX se identifica ya como parte de la cabecera municipal al Puesto de las Higueras, identificándose como un barrio con todas las garantías y beneficios para sus pobladores. El barrio de San Antonio no solo era un lugar habitable, sino que también era un lugar de paseo en diferentes puntos del rio, acequias y canales, recodando que el agua del manantial de la Media Luna terminaba en el río a un costado del paraje de San Antonio.
En el año de 1880 se acuerda en cabildo de Ciudad Fernández que se destine recurso para acondicionar el panteón de San Antonio. Con esto se muestra la importancia de San Antonio de las Higueras como sitio de desarrollo, pues tan solo seis años después de la construcción del panteón se ordena la creación de la Plaza de San Antonio en el Barrio de las Higueras frente a la Capilla, en el predio de Don Cristóbal Olguín, esta propuesta seria de lo más importante para los habitantes y los feligreses que visitaban el templo. Durante el siglo XIX el municipio contaba con la Parroquia fundada en 1824, la de San Antonio en 1850, Atotonilco en 1840, El Tecolote (El Paraíso) en 1865 y la de Callejones (El Refugio) en 1884. ⛪
Fuente: Archivo Histórico CDFDZ

